Aquí un recopilado de distintas frases que los papás o las mamás de vari@s amig@s les dijeron cuando se enteraron de que su hij@ era homosexual. ¿Les suenan familiares?

El fin de semana estuve conviviendo con distint@s amig@s de la comunidad LGBT, principalmente bisexuales, gays y lesbianas. De pronto empezamos a recordar lo que nuestros padres nos habían dicho cuando salimos del clóset. Me impresionó bastante cómo la mayoría de las frases eran negativas y de rechazo; una chava española y lesbiana estaba presente y, a diferencia del resto, la reacción de sus padres no había sido trágica, sino todo lo contrario. Ahí fue cuando me quedó claro que la homofobia está mucho más presente en familias mexicanas que europeas.

Aquí tienen este recopilado con el que seguro much@s de ustedes se identificarán.

«Ojalá mis hijas fueran normales».

La mamá de unas amigas no se tomó muy bien enterarse de que sus dos hijas eran lesbianas. Lo primero que la señora dijo fue que ojalá sus hijas fueran normales. ¿Qué significa ser normal para esta mamá? Muy probablemente que sus hijas se enamoren de hombres, se casen y tengan hijos, igual que ella. Pero pues no. Porque de que son lenchas, son lenchas.

«¿Qué hicimos tu papá y yo para merecer esto?».

Esta frase se repitió como tres veces. ¿Les suena familiar? Es común que los padres sientan que si sus hij@s resultan ser homosexuales es como una especie de castigo divino; como si lo peor que pudiera pasarles es que su hijo sea gay o su hija lesbiana. ¿Acaso no sería mucho peor que tuvieran un accidente y murieran? Eso sí que sería un castigo y ahí es cuando alguien debería preguntarse qué hizo para merecer algo tan terrible.

«Estás cagando tu vida, ¿no te das cuenta?».

Algunos papás sienten que si sus hij@s se enamoran de una persona del mismo sexo están haciendo de su vida un gran pedazo de popó. Cada quien es libre de pensar lo que quiera, pero esta frase refleja cómo ve la homosexualidad la generación de nuestros padres, la cual fue educada en otro tiempo, de otra forma; por ahí también opino que tiene que ver la religión.

«Yo no te veo así».

Esta frase también se repitió. Por supuesto, los padres tienden a idealizar a sus hij@s. Pero l@s hij@s no necesariamente tienen que cumplir los sueños de sus padres. Está muy bien que un papá imagine a su hijo siendo el próximo Messi, casado con una mujer como Ana Claudia Talancón y dándole tres nietos preciosos, pero si el hijo es homosexual… pues ni modo. No va a ir a conquistar a Ana Claudia solo porque su papá así se lo imagino. Y estaría padre que el papá respete si su hijo lo que realmente quiere es conquistar a, digamos, Alfonso Herrera.

«Me acabas de joder la vida».

Esto sí se me hace ya muy agresivo y mala onda. Además, una persona es responsable de cómo lidia con la realidad. Si la realidad no te gusta, debes trabajar en cómo tú manejas las cosas cuando no salen como tú quieres, especialmente cuando ¡no tienen nada que ver contigo! En momentos como este, señores padres de familia, solo están ocasionando que sus hij@s opten por tomar la decisión más sana para ell@s: alejarse de ustedes. Lo malo es que hay personas que quizá no tengan la suficiente autoestima o confianza en sí mismas y, en lugar de alejarse, entren en una terrible depresión por pensar que literal le acaban de joder la vida a sus padres, y terminen tomando decisiones tristísimas e irreversibles, así que piensen antes de hablar y cuiden mucho sus palabras.

«Pinche lesbiana asquerosa».

La mamá de una amiga le dijo esto cuando la cachó realizando un acto lésbico. ¿Por qué su propia madre le gritó esto? En palabras de mi amiga, «porque me vio dándome besos con la vieja de aquel entonces». Lo que más me impresiona es que yo conozco personalmente a la mamá de esta amiga y jamás hubiera imaginado que esa fue su reacción. Bendito hoy ya todo es felicidad. Mi amiga puede ir con su novia y hasta con sus amigas porque pues yo también he ido a casa de su mamá con mi novia y no siento la más mínima vibra homofóbica. Les digo: a veces esto toma tiempo, pero es muy probable que sus papás terminen haciendo a un lado sus prejuicios y los acepten como son. Y si no lo hacen… habrá que seguir adelante sin ellos.

«Esto no es lo que yo quería para ti, pero si es lo que te hace feliz te vamos a apoyar».

Hay papás o mamás que ponen la felicidad de sus hij@s antes que sus propios ideales. Eso sí: no se quedan callados y expresan que eso no es lo que más les gustaría, pero recalcan que están dispuestos a apoyar y aceptar a sus hij@s, lo cual está muy bien porque, según yo, una persona tiene hij@s para darles el más preciado regalo, que es la vida, y por ello deben darles la libertad de ser felices como ellos quieran. Benditos sean los padres que, aunque quizá no querían que sus hij@s fueran homosexuales, los aman y aceptan como son (y qué bueno, porque la homosexualidad no se quita).

«¿Y quién sabe? Por favor no le cuentes a nadie».

Los padres también están en el clóset un tiempo. Tú también dales chance y entiende que a ellos también les cuesta trabajo salir y decirles a otros familiares o amigos que tienen un hijo gay o una hija lesbiana o un@ bisexual. En mi caso, mi papá me pidió que no le dijera a nadie porque no quería que la gente supiera que tenía una hija así. Hoy supongo que ya todo el mundo lo sabe. Digo, si lo saben mis papás, pues ya los demás qué importa…

«Vas a ir al psicólogo y se te va a quitar».

A una amiga le dijeron esto y supongo que a much@s de ustedes también. De hecho, a mí también me mandaron con una psicoanalista, pero lo que los papás jamás imaginan es que justamente será tu terapeuta quien te diga que tú debes aceptarte como eres y ser quien eres. Si un terapeuta intenta quitarte lo gay o cambiar tu orientación sexual, entonces está claro que no es un profesional.

«Ya sabía…».

Algunos padres son más intuitivos y se dan cuenta que sus hij@s son gays o lesbianas sin necesidad de que estos se lo comuniquen. Que no les pregunten o no les digan nada, no significa que no sepan. Recuerden: un@ puede fingir demencia durante años. Quizá esos papás que saben pero no dicen, muy en el fondo tienen la esperanza de que eso solito «se les quite», pero ya cuando se los confiesan pues ya… ellos también admiten que ya lo sabían. 

«En mi casa no voy a permitir eso, te vas».

Hay padres de familia que de plano no quieren saber nada más de sus hij@s si estos resultan ser homosexuales y l@s echan de la casa. Esto se me hace muy triste y lamentablemente sigue sucediendo en pleno siglo XXI, como en el caso de ‘‘Paulina’ y sus papás legionarios de Cristo.

«Vamos todos a terapia».

El papá de una amiga no la armó de tos y solo propuso que todos los miembros de la familia fueran juntos a terapia para así poder aceptar la noticia. ¡Ojalá hubiera más papás así! Si es algo que les cuesta trabajo digerir, qué mejor que tomar medidas positivas para que no se pierda la unión familiar, ¿no creen?

«No quiero que te vayas al infierno».

Así es, eso le dijeron a una amiga perteneciente a una familia cristiana. También le explicaron que eso «no es natural», según la Biblia. Quizá esos papás de veras creen que su hija va a terminar ardiendo en el infierno por estar con otra mujer, pero yo lo dudo porque Dios es amor y ni modo de que mande a tod@s los homosexuales al infierno, ¿no? ¡Cristo, ten piedad!

«Me hubiera encantado que te hubieras casado y me hubieras dado nietos».

Sí, algunos padres de familia sueñan con eso, y les tengo buenas noticias: ese sueño de que sus hij@s se casen y l@s hagan abuel@s ¡puede hacerse realidad!, ya que en México y otros países ya es legal el matrimonio entre personas del mismo sexo, y estas parejas pueden tener hij@s gracias a los avances de la ciencia o adoptar. ¡Así que tod@s felices!

«No te ha tocado el hombre correcto».

Esta frase también se repitió entre mis amistades y mi papá también me dijo algo similar, pero con un francés mucho más elaborado. Algunos papás creen que sus hijas buscan amor en mujeres porque no les ha tocado un hombre «de verdad», pero a veces ni los mejores hombres pueden lograr que sus novias —que son lesbianas pero que están en en clóset— se queden con ellos. Conozco muchos casos de chicas que andan con chavos guapos, buena onda, increíbles, pero al final terminan con ellos porque comprenden que no pueden vivir una mentira y terminan aceptándose y viviendo acorde con su orientación sexual.

¿Cuáles frases les dijeron a ustedes, querid@s lector@s? Cuéntenme en la sección de comentarios y recuerden: si la noticia causa rechazo o agresión por parte de sus padres, puede que solo necesiten tiempo para digerir la noticia. Tengan paciencia y compréndalos, pero por supuesto, tampoco permitan que l@s insulten o maltraten.

¡Que viva el amor!

Y tú ¿qué opinas?