Foto: Fortune

La campaña de Apple se da justo antes del Sidney Gay and Lesbian Mardi Gras, la marcha del orgullo gay en Australia.

Tal vez no seas consumidor de Apple, pero en todo caso debemos reconocer que día con día la empresa multinacional se dedica a expandir sus fronteras comerciales. Gracias a esa ambición la manzanita mordida  ha llegado a manos a las que nunca pensábamos que llegaría.

Esto sucedió hace unos días, cuando Apple lanzó en Australia algunos comerciales para promocionar el iPhone X, última edición de su serie de iPhones que llegaron para quedarse gracias a las última tendencias tecnológicas que ofrecen.

Estos anuncios se caracterizan por celebrar el matrimonio igualitario. En ellos podemos ver distintas escenas del festejo luego de que una pareja de hombres homosexuales contrajera matrimonio.

Cabe resaltar que Australia recientemente aprobó de manera legal las uniones entre parejas del mismo sexo y fue Apple la primera marca que quiso aprovecharse de la situación para matar dos pájaros de un tiro: promocionar su nuevo dispositivo y viralizar la nueva y feliz disposición en el país oceánico.

El efecto que la empresa del extinto Steve Jobs supo muy bien entrar a la audiencia de consumidores australiana. Además, el estratégico lanzamiento de Apple se da justo antes del Sidney Gay and Lesbian Mardi Gras, un festival que celebra año con año a la comunidad elegebeté australiana, similar a la marcha del orgullo LGBT en nuestro país.

Es evidente que Apple supo cómo y cuándo aprovechar la oportunidad para filtrar sus productos en el mercado. Y si esto ayuda a la visibilización de la diversidad, que siga así.