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Más vale agujero conocido que dolor por conocer. ¿O cómo iba?

Un hombre en Taiwán terminó en el hospital luego de meterse cosas por donde no debía. Su visita se dio luego de que decidiera introducir un juguete sexual de 20 centímetros de largo, no por la boca ni por la nariz, ni mucho menos por los oídos ni por el ano. Este sujeto introdujo su juguetito ¡por su uretra!

El hombre, de 30 años de edad y cuyo nombre prefirió mantenerse en secreto, buscó placer en un artefacto sexual uretral y no fue placer lo que precisamente encontró sino un dolor intenso y el bochorno de los médicos que a esa hora de la noche lo último que querían era interrumpir su cena.

Foto: Síntesis TV

Dos días después de introducir el juguete el taiwanés comenzó a sangrar cada vez que orinaba. El dolor fue intenso y lo obligó a salir de emergencia a pedir ayuda médica. En el hospital lo revisaron y el diagnóstico que le dieron fue que el objeto de plástico había quedado inserto en su vejiga.

Jiann Bang-Bing, jefe de urología del Hospital General de Veteranos de Kaohsiung, confirmó que el treintañero se encontraba practicando una postura llamada «el juego de la uretra», el cual consiste en intervenir dicho conducto, por el que se expulsa al exterior la orina contenida en la vejiga, con el fin de obtener placer sexual.

Por fortuna, el accidente no llegó a mayores y el paciente fue dado de alta un par de días después. Sin embargo, aprendió una lección que jamás olvidará.

Por eso, chicos, siempre es mejor que todo lo que se introduzcan sea de carne ;).

Y tú ¿qué opinas?