Meryl Streep, Abraham Lincoln, Cleopatra, Walt Disney… Alcanzar el título de ícono es hoy más difícil que tener un premio Nobel, un Grammy, un Oscar y diez millones de seguidores en Instagram. Hoy les traemos a diez de los que la comunidad LGBT+ ha querido más durante décadas… siglos incluso, porque además de no ser heterosexuales, han sido admirables.

Elegir solamente a diez iconos LGBT+ no fue algo fácil. Hay mucha gente maravillosa que ha brillado en tantos ámbitos, desde la ciencia y las bellas artes hasta la moda y el periodismo. Pero en este mes del orgullo, en el que todo el mundo se celebran nuestros derechos y logros, es importante recordar a aquellos que han alcanzado lo que pocos.

Leonardo da Vinci

El hombre renacentista original, y posiblemente el mayor artista de la historia gracias a los regalos que creó para la humanidad en pintura, escultura, arquitectura, ingeniería, geología, matemáticas y botánica. Además de modelos de helicópteros y de teorías sobre el uso de la energía solar, adelantadísimos a su época, claro que nos viene a la mente el Hombre de Vitruvio o la Espiral áurea. Sus biógrafos no han descubierto nada sobre alguna relación con alguna mujer, ni hijos, pero sí bastantes argumentos para pensar que fue gay, como un documento de 1476 que lo culpa de sodomía con un prostituyo varón. Uno de sus pupilos más famosos es Salai, que se sabe que vivió con Leo durante veinte años. Sus otros bellos y jóvenes aprendices iban y venían, pero él no sólo no se fue, además no se tienen registros de ninguna de sus obras, lo que nos hace sospechar si en verdad estuvo con el maestro para aprender sobre arte.

Sir Ian McKellen

Ricardo III, Magneto, Gandalf, y más recientemente hasta Cogsworth; este actor shakespeareano lo ha hecho todo. Además de gozar de una reputación adorable, es ganador de un Tony, y nominado para varios Emmys, BAFTAsOscars y otros tantos que seguro ya perdió la cuenta, pero es además un gran activista, y ha donado fortunas para causas de apoyo a nuestra comunidad. Salió del clóset incluso antes de que mucha gente que está leyendo esta nota haya nacido, en 1988, y desde entonces nos enamoramos más y más tanto de su trabajo como de su persona.

Ellen Degeneres

Con una personalidad chispeante, Ellen es una de las lesbianas más influyentes del mundo. Inició su carrera, además de en el clóset, sobre escenarios de stand-up con un futuro muy prometedor. Salió en 1997, y desde entonces, en su CV vemos que es actriz, anfitriona de TV, escritora, productora, activista, personalidad de las redes sociales, ganadora de ochenta premios, incluyendo treinta Emmys… Y LA VOZ DE DORY. En su show sus ideas para hacernos reír nunca se terminan, ya sea llevando a Britney Spears y Adele de compras a un centro comercial como gente común y corriente, asustando a John Krasinski, reuniendo a *N Sync, o haciendo preguntas sobre depilación de bikini a Rihanna.

Anderson Cooper

Ahora pasamos al análisis político y periodístico. Anderson se ha sentado junto con Liam Neeson, Hillary Clinton, Madonna, Barack Obama y hasta el mismo Donald Trump para hacerlos responder las preguntas que todos queremos saber. El detalle es que, con esos ojos penetrantes y esa personalidad firme y cautivadora, no responderle honestamente es casi imposible. Tiene experiencia directa en Vietnam, Sri Lanka, Beirut, Líbano, Somalia, Bosnia y Rwanda (donde uno de los mayores genocidios de la historia afectó gravemente a los LGBT+). Y por si todavía no me la creen, este autor ha sido nominado para once premios de prestigio internacional, de los cuales ganó cinco Emmys y un GLAAD. ¿Mencioné que es descendiente de la familia millonaria Vanderbilt, que en su juventud modeló para Ralph Lauren, Calvin Klein y Macy’s; y que el amor de su vida, Benjamin Maisani, es un hermoso y exitoso emprendedor?

Lili Elbe

Si vieron el film La chica danesa (2015) protagonizada por el guapísimo y magnífico Eddie Redmayne, la historia de Lili Ilse Elvenes no les es ya un misterio. Esta pionera fue una de las primeras personas transexuales registradas en la historia en haber recibido una cirugía de reasignación de sexo, en 1931 en Alemania, un procedimiento todavía muy verde en ese entonces. Nació como Einar Magnus Andreas Wegener en Dinamarca, un pintor que se casó con su colega Gerda Wegener, y con quien tuvo aparentemente un matrimonio sin complicaciones hasta que Einar ya no pudo más y empezó a serle fiel a sus sentimientos y a transicionar biológica y legalmente. En un principio, Lili fue presentada como hermana de Einar, y comenzó a vivir como la persona que estuvo en su interior desde que nació. Después recibió su cirugía y su cambio de nombre, cuando se transformó Lili por dentro y por fuera durante un corto periodo hasta que murió a causa de una infección, consecuencia de las cirugías.

Freddie Mercury

Freddie no sólo es probablemente la mejor voz que ha tenido el rock, es también aún, a pesar de haber muerto en 1991, uno de los mayores voceros de la comunidad LGBT+. Cada vez que escuchamos esa garganta en las bocinas de nuestro auto, en un bar karaoke, o en los audífonos cuando salimos a correr; recordamos al líder de la banda británica Queen con amor genuino. Freddie era escandaloso en su guardarropa, en el escenario, en la televisión y en sus letras en una época en la cual ser afeminado era todavía muy mal visto. Hablamos de una de las primeras grandes estrellas abiertamente fuera del armario, que tristemente nos fue arrebatada por el sida, y aunque nunca lo admitió, estuvo consciente de ello un tiempo antes de su muerte, lo que se percibe en sus últimas presentaciones y trabajos. Pavarotti, María Callas, Whitney Houston… todas grandes voces, pero ninguna nos hace temblar como cuando escuchamos Scaramouche, Scaramouche, would you do the Fandango?

Oscar Wilde

Uno de los escritores, poetas y dramaturgos más grandes de la historia. Es cierto que William Shakespeare y Christopher Marlowe también lo fueron, pero los rumores sobre su sexualidad no son tan sustentados como los de Wilde. Federico García Lorca y Truman Capote también fueron gigantes, pero pocos dirían que alcanzaron tanto como este irlandés. Así, Oscar entra en nuestra lista gracias a los bellos textos que todavía hoy nos hacen reír y llorar, enamorarnos y enojarnos. Sentarse a leer El Retrato de Dorian Gray (un obvio reflejo de su propia homosexualidad) o a ver La Importancia de Llamarse Ernesto es un placer, pero la historia cuenta que una charla con vino y su compañía era lo más delicioso a lo que aspiraban sus admiradores. En 1895 fue condenado a prisión y a trabajos forzados por “actos indecentes” con Lord Alfred Douglas (el hijo de un hombre poderoso) y con varios más. Así empezó el período más oscuro en la vida de Wilde, y aunque salió de la cárcel prematuramente por buen comportamiento, nunca volvió a escribir, y murió en la miseria económica, romántica y social que nunca mereció.

Me gustan los hombres que tienen un futuro, y las mujeres que tienen un pasado

Divine

Antes de RuPul y de Lady Bunny, y mucho antes de Bianca del Rio, Valentina y Alaska, estuvo Divine abriendo puertas… ¿qué digo puertas? ¡portones para la comunidad drag! Harris Glenn Milstead fue actor, cantante de música disco e íntimo amigo y musa del gran cineasta John Waters. De hecho, apareció en diez de sus películas, incluyendo el film de culto independiente Pink Flamingos, como Babs Johnson, quizá su trabajo más representativo, parcialmente gracias al hecho de haber perseguido a un perro hasta que éste defecara para que Babs se comiera sus heces, porque a veces hay que llegar al límite para que se hable de uno.

Harvey Milk

Activistas han habido muchos, pero pocos lograron lo que Harvey: ser el primer hombre públicamente homosexual electo para un puesto gubernamental en California, cuando ganó un asiento en la Junta de Supervisores de San Francisco en 1977. Este puesto lo ocupó durante diez meses hasta haber sido asesinado en su oficina, en el ayuntamiento de esta ciudad, por su enemigo político, el ex-supervisor Dan White. Milk ganó su cargo gracias a la fuerte campaña que organizó en contra de la discriminación por orientación sexual, y tras su muerte, 40, 000 personas marcharon con velas en su honor, y hoy San Francisco es una de las ciudades más progresivas y representativas de nuestra comunidad gracias en gran parte a sus actos, replicados en todo el mundo.

Greg Louganis

En la sección deportiva también hay mucha gente ejemplar como el sexy clavadista británico Tom Daley o el patinador artístico John Curry, pero quien definitivamente se lleva la medalla de oro es Greg. Apenas a los 16 años ganó una medalla de plata en las olimpiadas de Montreal, una de oro en Los Ángeles ocho años más tarde, y dos de oro en Seúl cuatro años después, además de cinco campeonatos mundiales y treinta nacionales (más que cualquier otro estadounidense). Pero hoy figura en este conteo porque, a pesar de que en su pasado hubo depresión, violencia familiar y violaciones, logró superarlo y ser hoy una persona exitosa y feliz, fuera del clóset homosexual y del VIH. Esto lo ha impulsado a trabajar con Human Rights Campaign para defender las libertades civiles de los LGBT+ y de las personas que portan el virus. Gracias, Greg.

No debemos sentir vergüenza por ser LGBT+, pero el orgullo debemos sentirlo por algo más que por sentir amor por alguien de nuestro mismo sexo o por identificarnos con el otro sexo. Estas personas nos han dado verdaderas razones para sentirnos orgullosos, y sobre todo, para seguir sus pasos, alcanzarlos y superarlos.

¿Estarás tú en una lista como esta algún día? No hay que esperar más, you better work, bitch!