las ventajas de ser invisible
las ventajas de ser invisible

Me hace muy feliz escribir esto de nuevo: Hola lectores y lectoras de #SoyHomosensual. Antes de comenzar, les agradezco leer esta publicación. 🙂

Asumo que si el título ha llamado su atención es porque conocen a la perfección la novela o la película de donde tomé prestada la frase del título. Y si no, pues aquí les contamos un poco sobre ella. Déjenme decirles que Las ventajas de ser invisible rompió varios esquemas en cuanto a lo que teníamos preconcebido sobre una historia dirigida para el público adolescente. ¿La razón? No es el típico refrito de amor imposible que termina en un final súper cursi. No, esta historia es un verdadero parteaguas en cuanto a las verdades sobre las relaciones de nuestra generación.

#SpoilerAlert por si no la han visto.

Esta escena en particular, creo que concentra la esencia de la historia, porque más allá del romance y el frenesí de ser adolescente, la película habla sobre la amistad; sobre esa lealtad que desarrollas con otra persona con la que te identificas, en la que te refugias, con la que comprendes que no es tan malo ser invisible…

*Justo en el amor propio*

Y es que a veces no solo trata de ti, sino de esa persona que ves ilusionarse con alguien más. Se trata de tu amigo o de tu amiga, que sabes que están sufriendo por amor. Y te preguntas, ¿cómo es que podemos permitirnos elegir personas que nos hacen daño? ¿Cómo podemos andar detrás de alguien que no está dispuesto/a a dar un solo paso por nosotros?

Esta frase se volvió muy popular, porque se convirtió en ese mantra perfecto en cuanto a las relaciones. Muchos la publicamos en nuestras redes sociales y nos convencimos que la clave estaba en saber lo que uno se merece en una relación. Pero la verdad, es que aceptar el amor que creemos merecer va más allá de admitir que no hay hombres ni mujeres perfectos/as; es una afirmación que implica que aceptar el amor, es también aceptar su contraparte, que no es el odio, sino la indiferencia… el olvido.

Además de que nos confundimos creyendo que conformarnos con algo que no se parezca a la soledad, se puede llamar amor. Y es entonces cuando las verdades nos caen en medio del insomnio cuando nos damos cuenta de que hemos aceptado el amor que nos han hecho creer que nos merecemos. Y por eso nos enganchamos de personas que no nos ponen atención, que nos ignoran cuando les viene bien y que nos buscan cuando no tienen algo mejor qué hacer. Porque ya aceptamos el amor que creemos que nos merecemos, uno que está hecho de dos soledades que se juntan para no tener que lidiar con la soltería.

Las ventajas de ser invisible
Las ventajas de ser invisible

Reivindiquemos esta idea: no tiene nada de malo estar solo. Al contrario, es el momento perfecto para conocernos y aprender a valorarnos. Y suena trillado, lo se; pero es cierto. Hasta que no aprendas a estar solo y aceptes que el amor que te mereces no puede ser más grande que tu amor propio, seguirás esperando que alguien te lleve a ver esa película que tanto quieres, seguirás aplazando ese viaje que tantas ganas tienes de hacer porque no quieres ir solo, seguirás aceptando el poco amor que recibes porque eres incapaz de valorarte.

En una ocasión les he pedido que no dejen de creer en el amor. Y se que esta parece una idea que contradice dicho texto, pero no es así; por el contrario, lo que quiero decirles es que el romance, las relaciones, las amistades y la vida en sí, no deben de sufrirse… Así de simple.

Retomemos la escena. Después de que el Profesor Anderson le responde a Charlie “Aceptamos el amor que creemos merecer”, el alumno pregunta: “¿Podemos hacerles saber que merecen más?” y el Sr. Anderson responde: “Podemos intentarlo”. Y este es mi intento.

No hay nada de malo con estar solo o con querer una relación.

El problema viene cuando en el afán de estar con alguien o de no comprometernos con nadie, nos olvidamos del amor más importante que nos merecemos: el amor propio.

@danielinfame