Imagen referencial. Tomada de: Shutterstock / hivplusmag com

A pesar de que esta práctica se registra principalmente en Europa, algunos hombres gais, bisexuales y otros hombres que practican sexo con hombres en Latinoamérica saben de qué se trata.

La inyección de drogas –también conocida como slamsex o slamming– practicada ampliamente en países europeos, es catalogada por sus usuarios como una experiencia placentera, euforizante y sexualmente estimulante que desinhibe la conducta sexual. Sin embargo, el tipo de drogas utilizadas, el modo en que se realiza la inyección y la regularidad en su uso, generan serios niveles de riesgo.

Portada de la guía. Ilustración de Tony Saldaña. / Tomada de gtt-vih.org

Para reducir los daños en la salud asociados al uso de drogas inyectables en la sesiones de sexo, el Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt-VIH), organización no gubernamental con sede en Barcelona y Madrid (España), creó una guía para los usuarios de esta práctica con el fin de informarlos sobre cómo hacerla de forma segura minimizando los riesgos, cómo cuidar la salud mental y qué hacer en caso de sobredosis.

Página de la guía. Ilustración de Tony Saldaña. / Tomada de gtt-vih.org

La guía contiene información sobre la técnica para inyectarse drogas de manera más segura, consejos sobre qué instrumentos deberían utilizarse, dónde adquirirlos o cómo mantener un buen cuidado de las venas para evitar que se produzcan daños en ellas.

También habla sobre cómo mantener una buena salud mental durante el consumo de drogas en entornos sexuales, ya que el slamming puede provocar problemas como ansiedad, alucinaciones, paranoia, psicosis, depresión e incluso tentativas de suicidio.

¿Una buena idea?

Estudios en España revelan que las personas que intervienen drogas en el sexo tienen tres veces más riesgo de adquirir VIH. En Reino Unido se comprobó que estas prácticas reducen la posibilidad de negociar el uso de protección durante el sexo al estar bajo el efecto de las drogas, sin contar que su uso provoca que las personas tengan más parejas sexuales.

A pesar de que es inevitable negar la existencia y aumento de estas prácticas a nivel mundial, es importante informarse y asegurarse de que hacerlas, así como cualquier otra práctica sexual, resguarde nuestra propia salud.

Puedes acceder a la guía completa aquí.