Su misión será representar no sólo la riqueza cultural de su país, sino a una comunidad maltratada y excluida.

Con 1.77 centímetros de estatura, 58 kilogramos de peso, ojos verdes, un clarísimo cabello castaño, la hermosa Ángela Ponce se convirtió la noche de este viernes en la primera mujer transexual en llevarse la corona de un país y representarlo en el concurso de belleza más importante a nivel mundial, Miss Universo.

Esta sevillana de 26 años fue elegida entre 20 mujeres en el Auditori August del Palau Firal i de Congressos de Tarragona, España, donde se llevó a cabo la velada de elección y coronación de la nueva Miss España, una noche que acaba de hacer historia para ese país y para el mundo.

Se dio a conocer en su país tras su participación en el certamen nacional Miss Cádiz, del cual fue ganadora en 2015. Pero ha sido a través de varias entrevistas que la modelo y ahora reina ha relatado su dura adolescencia por asumir –valientemente– su identidad de género.

Una identidad que ya tenía clara, como asegura Ángela, a los tres años. A pesar de saber que era una mujer, decidió iniciar su tránsito físico a los 11 años, proceso que con el tiempo incluyó una vaginoplastia y el decidido apoyo de su familia y mejores más cercanos.

Ángela se convierte en una importante voz para esta hermosa comunidad, pues conoció de cerca el duro señalamiento por su progresivo cambio físico y sabe las múltiples discriminaciones a las que se exponen las chicas trans. “Soy activista por las personas trans y no tengo ningún problema que me impida ser yo misma. El problema lo tiene la persona que no tiene la capacidad de ver quién soy yo realmente“, afirmó Ponce en una entrevista para ABC de España.

Ángela Ponce reconoce que ahora se suma a las mujeres que han tenido la responsabilidad de representar y dar a conocer ante el mundo la riqueza cultural de su país.

Revive la ceremonia de coronación completa que eligió a Ángela como Miss España: