Así, varios de ustedes nos compartieron la historia de cómo fue uno de los momentos más importes en nuestra vida como parte de la comunidad LGBT+, nuestra ‘salida del armario’.

Uno de los momentos en los que la mayoría de homosensuales se siente más vulnerable es la complicada (y sumamente innecesaria) ‘salida del armario’. Y es que, así como cada quién vive diferente su proceso para entenderse como LGBT+, el proceso para salir del clóset es igual de personal y ciertamente complicado.

Y aunque las reacciones varían con respecto al entorno, las historias igual lo hacen dependiendo la persona. Y para muestra: ustedes, quienes a través de nuestros mensajes de Instagram nos dejaron conocer una parte de ustedes y se abrieron a contarnos de manera breve su historia de este momento. Todas se encontrarán en el anonimato y con nombres diferentes, siéntete en confianza de escribirnos siempre que así lo necesites.

Manuel nos contó:

Le dije a mi hermano que me gustaba un chico antes de irme a dormir y al día siguiente mi madre me esperaba con el desayuno preparado, así hablábamos de que me iba a querer siempre

Javier nos contó:

Por una discusión con mis padres por un ex (que según yo quería y era el amor de mi vida), lo hice por que quería que me aceptarán y aceptaran a él, obvio esa relación fue una real mamada but me ayudó a salir de closet. Aunque me corrieron 1 año de mi casa, busqué donde vivir, en casa de mi prima (gracias totales y que es lesbiana), pero tiempo después, mi papá me llamó por teléfono para que regresará a la casa pidiéndome perdón y diciendo que soy su hijo y que me querrán como yo sea. 15 años.

Santiago nos contó:

Les conté un 24 de Diciembre , así que fue mi regalo de Navidad para ellos , todos me apoyaron completamente.

Cristian nos contó:

Pues les dije hace 7 años mis padres, eran muy conservadores y yo tenía temor de decirles. Primero se lo confesé a mamá y lloró demasiado; hasta después de 1 año decidí decirle a mi papá y el reaccionó de la mejor manera diciendo que jamás me rechazaria ya que yo soy fruto de su amor y de ahí en adelante vivo muy feliz. Ya toda mi familia lo sabe.

Regina nos contó:

A la mala, mi tutora descubrió en mi carpeta una carta que me había escrito una chica, me llamó a dirección y me dijo: “Bueno, ¿le dices tú a tus padres, o les digo yo?”. Llegué a mi casa, no podía ver la cara de mi mamá, ni siquiera almorcé y cuando estaba por irse a trabajar le dije. Me gritó, me tiró una cachetada y me dijo muchas tonterías. Le tomó 5 años aceptarme, aunque sigue diciendo a sus conocidos que mi novia es mi amiga y piensa que no debería tener hijos.

Hernando nos contó:

Mi mamá literalmente me dijo: “¡Ya lo sabíamos!”. Después se hizo oficial con mi papá y mis hermanos, quienes lo tomaron con mucha tranquilidad y mi único hermano (hombre) se levantó y me dio un abrazo. Es el abrazo más significativo que he recibido.

Manuel nos contó:

Mi mamá estaba en la sala y yo preparé todo para cuando viniera a mi cuarto a despedirme para dormir. La senté en mi cama, puse la canción en una bocina e hice Lip Sync. Al final las dos nos reímos. (Fue con una canción de Doddie)

Paulina nos contó:

Todavía no salgo. ¿Algún consejo?

¿Ayudamos con algún consejo a Paulina?… Es más, ¡cuéntanos tu historia!.

Historias de todos colores las hay; seas gay, lesbiana, bi, trans, o lo que sea que tu corazón dicte, siempre podrá verse complicado, sin embargo, quiero que sepas siempre que no estás solo(a), y que el amor LGBT+ que sientes está bien. Siéntete en confianza de escribirnos, te entendemos y queremos leerte.

El tener que explicar lo que somos, a quien amamos, a quien besamos o con quien intimamos a nuestros padres, familia o amigos es algo que, definitivamente, debería desaparecer.