Ya no tienes por qué preocuparte, ¡que no te dé pena que la gente sepa que te la pasas masturbándote!, de hecho, mientras más veces al día, mejor… pero con moderación

Un estudio realizado en Harvard nos reveló que por lo menos lo tienes que hacer 21 veces al mes y que además de producirte placer te ayuda a prevenir el cáncer de próstata.

Pero, ¿Cómo saber si se está convirtiendo en una obsesión?. Existen múltiples indicadores que nos avisan que hay que bajarle un poco a nuestra intensidad. Hay que tener cuidado ya que no queremos terminar con un sexólogo o un terapeuta.

Estos son algunos factores que nos indican que ya nos estamos pasando:

La primera (y la más obvia) es si te estás haciendo un daño físico. Si tu pene presenta rozaduras en la piel o heridas más graves, es un indicador de que lo estás haciendo demasiado. En casos muy extremos, algo que podría sucederte es el desarrollo de la enfermedad de La Peyronie, la cual causa una curvatura inusual en el pene debido a la presión hecha sobre el mismo y que causa, usualmente, dolor. OJO: Algunos penes son curvos por naturaleza.

Otro factor importante es si tu vida personal y sexual se está viendo afectada. Desafortunadamente, muchos estudios muestran que varios hombres se masturban en la oficina. Cuando esto llega a ocurrir, hay que pensar si esta acción te está causando problemas para llevar a cabo tus actividades causando más problemas que placer.

Cuando esta idea no deja de rondar en tu cabeza, es un indicador de que tienes un problema. Claro que todos pensamos en eso en algún momento del día, pero si esto ya se convierte en una obsesión o al hacerlo piensas que te hace bien para liberar cierto tipo de emociones, entonces existe un problema que debe ser tratado por un profesional.

Tampoco te estamos diciendo que lo dejes de hacer, pero si de los puntos que enlistamos tú cuentas con más de uno, trata de bajar la cantidad de masturbaciones poniéndote horarios o días para hacerlo. Si después de esto no notas ningún cambio, no dudes en acudir con un profesional, debe ser un sexólogo.

¿Cuántas veces lo haces al día?

Y tú ¿qué opinas?