¿Bloqueador solar? Listo. ¿Lentes de sol? Listo. ¿Traje de baño? Listo. ¿Cargador? Listo. ¿Qué falta? Snacks para la carretera.

Comer saludable cuando estemos en camino a esa playa o a esa casa de fin de semana tiene algunos aspectos que debemos considerar. Primero, practicidad, ya que obvio no podemos comer un filete con espinacas a la crema en el coche. Debe ser algo que no necesite refrigeración o cubiertos, sólido y seco. Se tiene que evitar todo lo que, si se cae en nuestra ropa o en los asientos al pasar por una curva pronunciada, manche; y tiene que ser ideal para compartir. Segundo, nutrición, ya que es muy fácil pararse en la carretera en una tienda de conveniencia y comprar papas fritas, pan dulce, galletas, helado o golosinas, pero hay muchas otras alternativas que nos van a ayudar a pasar el rato y llegar sin morirnos de hambre a nuestro destino.

Tiras de verdura


Zanahoria, pepino, apio y jícama son infalibles, y con chile piquín y limón mejoran montones. Hay quien lo prefiere con chamoy y Miguelito, o con aderezo ranch, pero eso ya lo hace menos dietético. Para mantenerlas frescas, no olviden guardarlas en un buen contenedor o una bolsa plástica que no permita la entrada o salida de aire.
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Fruta deshidratada

El problema de la fruta fresca es que el jugo y las cáscaras son poco prácticos para el coche, pero la fruta deshidratada es ideal. Hay papaya, mango, plátano, kiwi, pasa, piña, ciruela pasa, chabacano o manzana (muy buena para las náuseas y de las frutas que menos engorda). Todas tienen propiedades y nutrientes distintos, son dulces y ricas, y a veces las encontramos cubiertas de chile.

Arándanos y almendras


Este combo me fascina, ya que es un duo súper saludable. Los arándanos ayudan al tracto urinario, limpian y purifican el cuerpo gracias a sus antioxidantes. Y las almendras tienen fibra, proteína, vitamina E y B12, magnesio, antioxidantes y muchos otros nutrientes que nos sirven para controlar el azúcar, la presión, el peso y el colesterol mientras reducen el hambre. (Si pueden sustituir la almendra con nuez de Brasil, mejor, es riquísima.)

Churritos de nopal


Debo admitir que éstos los descubrí hace poco, y no puedo creer que tardé tanto en hacerlo, ya que son deliciosos y producto nacional (de hecho, no saben a nopal, y no le piden nada al sabor de las papas fritas o a los churritos de harina). El problema es que no son tan fáciles de conseguir, pero cada vez los veo en más supermercados y tiendas de conveniencia. Si los ven, cómprenlos, porque son altos en fibra y vitamina C, disminuyen la glucosa, el colesterol, la grasa y los triglicéridos, y son perfectos para los diabéticos.

Avena


Ya sé que una galleta con este cereal no se compara con una con chispas de chocolate, pero recuerden que lo que estamos intentando es llegar a nuestro destino con los mismos centímetros de cintura. En barras o galletas, generalmente con trozos de fruta (para que no nos sepa a cartón), la avena funciona un poco como laxante, tiene ácido fólico, calcio, fósforo y hierro, y es excelente para el corazón y para sentir menos hambre.

Ah, y no olviden tomar agua o de poner en un termo un té sin azúcar o jugos naturales (excepto de naranja, ya que engorda muchísimo).

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